Ir al contenido principal

La foto

Tengo una foto de mi hijo en mi computadora que todos los días me mira cuando la enciendo, me obliga a pensar sobre lo que soy y lo que quiero ser y me provoca hacer algo distinto, o lo mismo de forma diferente. Hoy simplemente quiero agradecer.
Gracias hijo por ser quien eres. Por haberme hecho sentir tan grande y últimamente tan pequeño. Por tu mirada inquisitiva y tu crítica inocente, tan dura y tan amorosa a la vez. Por compartir conmigo sin querer y dejarme ver el fondo de tu corazón. Porque sé que estás ahí y cuando llegue el día me abrazarás y me dirás que me quieres. Porque tengo la esperanza que estés ahí cuando yo haya partido, me recuerdes y pienses que, a final de cuentas, no he sido tan mal padre. Porque mi andar será tu andar, mi pensar tu pensar y mi sentir tu sentir. Porque algún día tendrás un hijo, lo tomarás de la mano y le hablarás de mí.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mi pluma

 Llené mi pluma de tinta y se me antojó escribirte algo. Algunas frases bonitas; todas dulces, nada amargo. Que tus cejas son hermosas y tus ojos muy bonitos. Que tu boca me provoca darte un beso, aunque chiquito. Que el olor de tu cabello me despierta los sentidos y cuando bajo por tu cuello mi voluntad ya he perdido. Mi pluma tiembla en mis manos que buscan rozar tu piel. Dejo al fin, enamorado, mi corazón en papel.

La niña de mis ojos

 ¿Cuándo se romperá, si un día, el hechizo que anidado en nuestras frentes se mantiene, nutrido por aquello que la vida hizo con nosotros, bien al azar o adrede? ¿Será que volveremos a mirarnos con alegría en los ojos y los labios? ¿Cuándo podremos, finalmente, abrazarnos, libre el corazón de humores ácidos? Extraño tanto la niña de mis ojos, la mirada de ilusión que me ofrecía, el orgullo con el que a mi lado andaba. Le cuesta tanto creer que yo la amaba, que mi corazón de amor por ella ardía tanto como hoy se consume en sus enojos.

Ailin

Te mataron Ailin, te mataron con pistolas de violencia. Porque tu ser dijo que no a llevar de otro modo su existencia. Terminaron así tu corta vida. Acabaron de golpe con tus sueños. Eres héroe, Ailin. Bien merecida la protesta, la ovación, el duelo. Pues te mataron, Ailin. Te mataron.