Un día me encontré una estrella debajo de una escalera, con sus ojitos caídos y mirada de esperanza. La tomé entre mis brazos y le dije que era bella. La cuidé con mi cariño y me gané su confianza. Ella dijo que me amaba y que volara con ella. Yo lo intenté, mas no pude despegarme de la Tierra. Se quedó entonces conmigo llenando mi casa de luz. Me dio dos hijos preciosos, una rosa y otro azul. Ha sido mi noche y mi día, atardecer y madrugada. Mis esquemas, mis teorías se han quebrado en su mirada. Cuando al fin me llegue el día de dejar la vida en Tierra ¡Me van a salir las alas para volar con mi estrella!
Colección incoherente de letras sueltas